Aridany Romero, consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, destacó la importancia de alejarse de la esfera mediática para elevar el tono de las declaraciones y buscar entendimiento entre las partes. Según Romero, tanto él como el presidente han coincidido en la necesidad de mantener un diálogo respetuoso, reconociendo el papel de cada institución involucrada.
El Cabildo de Gran Canaria, como propietario del estadio y representante de todos los ciudadanos de la isla, administra el inmueble, mientras que la Unión Deportiva de Las Palmas vela por sus intereses legítimos como sociedad deportiva. Romero subrayó que este equilibrio es clave para garantizar una gestión responsable y justa del estadio.
Compromiso con la Unión Deportiva de Las Palmas
El consejero aseguró que el estadio seguirá siendo el hogar de la Unión Deportiva de Las Palmas, reafirmando que no se aspira a otro escenario. Hizo referencia al himno del club para enfatizar la vinculación histórica y emocional del equipo con el estadio: “Nuestro equipo, señor y sin par, como dicen los primeros versos del himno, tiene que seguir jugando en el estadio de Gran Canaria”.
Romero manifestó su convencimiento de que será posible alcanzar acuerdos responsables entre el Cabildo y el club, insistiendo en que apartarse del ámbito mediático ha sido beneficioso para evitar declaraciones innecesarias y centrarse en la negociación efectiva.
Optimismo de acuerdo
Finalmente, Aridany Romero se mostró confiado en que ambas partes lograrán acuerdos satisfactorios, reafirmando su compromiso con la responsabilidad y el diálogo: “Estoy convencido que terminaremos llegando a un acuerdo”.
ACFI PRESS