Desde el pasado viernes una actividad muy singular ocupa la plaza de La Puntilla, es la pista de patinaje sobre hielo artificial que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha decidido ubicar en el lugar.
La idea de montar esta pista nace con la intención de ofrecer una oferta de ocio diferente para los niños y adultos. “Esto me parece fabuloso me parece genial” comentaba María del Pilar Olea, abuela de una de las usuarias.
Esta pista está abierta todos los días mañana y tarde, en un principio permanecerá instalada hasta finales del mes de septiembre. Los fines de semana y festivos de 10.00 a 14.00 la entrada será gratuita y el resto del tiempo el coste es de 6 euros los 45 minutos. “Según los tiempos que estamos me parece bien que sea gratis para que también puedan asistir las personas que no pueden aunque yo de verdad sería capaz de pagárselo a mi nieta y gastarme todo el dinero que sea con tal de que venga” admitía María del Pilar.
Más de cien personas han desfilado ya por este singular espacio de patinaje en la playa, “está teniendo buena aceptación, también hay que decir que la pista está en un sitio maravilloso, a la vista de la gente, hay algunos que conocen la pista a través de los medios y otros que se la encuentran paseando” explicaba el organizador y montador de la pista, Alejandro Molina.
Por las tardes la afluencia de público está siendo mayor, ya que las calurosas mañanas capitalinas sugieren más un baño en la playa que una sesión de patinaje. “La gente está viniendo más por la tarde por el tema del calor y también porque salen más a pasear” subrayó Molina.
Una vez dentro es muy importante mantener un orden y para eso muchos de los padres patinan con sus hijos, aunque también la propia organización controla los grupos de usuarios “dependiendo de la gente que tengamos en la pista pues controlamos un poquito el orden” puntualizó el organizador.
La pista es de hielo sintético por lo que no requiere mantenimiento alguno ya que está hecha de plástico y la superficie es de agua y un aceite especial. Para desplazarse por la misma se utilizan los habituales patines para el hielo.
Ha sido montada en un
tiempo récord en sólo tres días y ha conseguido mantenerse en buen estado pese a las malas
condiciones meteorológicas “nos cogió el tiempo hace unos días atrás que se metió montón de viento y
lluvia que fue justamente los días que estuvimos montando y lo pasamos mal, pero también con la
precipitación de tenerla abierta” explicó Alejandro Molina.
ACFI PRESS