El Senado ha aprobado por unanimidad una enmienda transaccional en donde se insta al Gobierno a impulsar la ciencia y la innovación como base del cambio de la economía española y para el desarrollo de la carrera científica. “Desde el PP consideramos más que oportuno que todas las fuerzas políticas coincidamos en que es necesario que el cambio de modelo económico del que hablamos se centre en la inversión en I+D+i+d, porque no es una cuestión de ideología sino del interés estratégico que tiene el excelente capital humano e investigador con el que cuenta nuestro país y que repercute directamente en la economía, en sus empresas y, por lo tanto, en la ciudadanía en general”, afirmó Alarcó.
En este sentido, el senador popular manifestó durante su intervención la importancia de fomentar los bienes intangibles por su valor económico y recordó que “estos bienes constituyen el 80% del valor de las empresas, tanto públicas como privadas. El texto aprobado, entre otras cosas, deja claro cuales serían las líneas fundamentales del nuevo cambio económico centrado en la investigación y desarrollo como patrón de crecimiento y como modelo de perfeccionamiento social.
“Insistimos en que es nuestra obligación recomendar la importancia de la I+D+i+d como un factor decisorio para el progreso de España y en donde los incentivos fiscales y el mecenazgo, junto a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), deben de ir en pro de su aumento”. En cuanto al Mecenazgo, Alarcó hizo referencia a una fórmula imprescindible en financiación externa y a una RSC como el entendimiento correcto entre lo público y lo privado, dotado en todo momento de un sistema de financiación adecuado.
El también portavoz de la comisión de Ciencia e Innovación en la Cámara alta
aprovechó la ocasión para recordar que la nueva Ley de Ciencia no deja claro una forma diferente de
hacer ciencia a la administración del estado, aclarando que habría que buscar una eficacia en la
distribución económica por que una actividad científica moderna necesita unas normas distintas. “La
clave está en una distribución eficaz de los recursos porque no hay mayor despilfarro que financiar
malos proyectos o financiar mal buenos proyectos. Además, hacemos perder el tiempo a nuestros
investigadores y las empresas, tal y como ocurre hoy en nuestro país”.
ACFI PRESS