La Plaza de la Música en la capital grancanaria se tiñó de rojo y no precisamente para celebrar el día de San Fermín, sino más bien para apoyar a la Selección Española en su decisivo partido de semifinales del Mundial de Sudáfrica ante una potente Alemania.
Gran Canaria estuvo más cerca que nunca del continente vecino sufriendo como el que más con cada pase de la mejor generación de jugadores que ha dado este país y disfrutando de cada buena jugada.
A medida que los ánimos se fueron caldeando las esperanzas del público iban creciendo hasta que llegó la victoria y la marea roja estalló de júbilo.
ACFI PRESS