El senador Antonio Alarcó defendió
la iniciativa con la que se quiere fomentar esta terapia celular para tratar diferentes
enfermedades
La
Comisión de Ciencia e Innovación del Senado aprobó el pasado jueves una moción del Partido Popular
(PP) por la que se instó al Gobierno central a adoptar las medidas necesarias para que se priorice
la investigación con células madre adultas o provenientes del cordón umbilical y del líquido
amniótico.
El
portavoz del PP en la citada comisión, Antonio Alarcó, fue el encargado de defender en la Cámara
Alta esta iniciativa y tras su aprobación destacó la “madurez” que han demostrado todos los grupos
políticos al apoyar la iniciativa, dejando a un lado las diferencias partidistas. “Esta terapéutica
tenía un problema ético muy importante sobre la utilización o no de células embrionarias. Lo que se
ha aprobado en el Senado es la priorización de las líneas de investigación con células madre adultas
sacadas de la piel, el líquido amniótico o el cordón umbilical, para conseguir terapéuticas y
tratamientos celulares importantes sin tener el dilema ético de que ello implique utilizar o
destruir embriones”, explicó el senador tinerfeño.
“Éste es un paso muy importante y estamos francamente
contentos por contribuir desde el Senado, y por unanimidad, a aprobar este tipo de iniciativas que
van a tener una trascendencia muy importante en la terapéutica de enfermedades y patologías
concretas”, sentenció el también vicepresidente y consejero de Sanidad y Relaciones con la
Universidad del Cabildo de Tenerife. Entre las enfermedades, sobre cuyo tratamiento puede incidir
este tipo de trabajos científicos, Alarcó citó las degenerativas, unas dolencias que están
adquiriendo un protagonismo especial entre las que se tratan en los sistemas públicos de
sanidad.
Durante
su intervención, Alarcó explicó que las células madre pueden obtenerse de tres formas: a partir de
embriones cultivados en laboratorio, a partir de tejidos adultos (como la piel o el pelo del propio
paciente) y a partir del cordón umbilical y el líquido amniótico. “El dilema ético surge como
consecuencia directa del empleo de tejido embrionario y éste se solventa con el uso de células madre
obtenidas de las otras dos manera posibles”, insistió el senador, para luego asegurar que numerosos
estudios científicos señalan que el empleo de células madres adultas no sólo es más eficiente desde
el punto de vista clínico, ya que minimiza los riesgos para la salud del paciente, sino que además
su cultivo es mucho menos complejo.
ACFI PRESS