La vicepresidenta primera del Ejecutivo español, María Teresa Fernández de la Vega, ha despedido esta tarde en nombre del Gobierno al ex ministro de Justicia y candidato socialista a la presidencia del Gobierno canario, Juan Fernando López Aguilar. Ha sido una despedida emotiva, en la que De la Vega ha destacado “el rigor, la entrega personal y la templanza” con la que López Aguilar ha trabajado como titular de Justicia.
“Ha sido un magnífico ministro y ha sido un magnífico compañero de equipo. Y también un excelente amigo con talento, con capacidad de trabajo, con principios muy sólidos y con un sano optimismo” ha declarado la vicepresidenta quien además ha manifestado que López Aguilar va a trabajar con la misma entrega por mejorar la vida de todos los canarios.
Por su parte, López Aguilar ha calificado como un “inmenso privilegio” la oportunidad que le ha brindado José Luis Rodríguez Zapatero de formar parte de su Gobierno y agradeció con “mucha humildad” el reconocimiento de su labor al frente del Ministerio de Justicia. También tuvo palabras de apoyo para su sucesor, Mariano Fernández Bermejo, del que dijo que es un jurista de “reconocida competencia y hombre de convicciones” y que está seguro de que en el año que le resta de legislatura hará un “excelente trabajo”.
Asimismo, López Aguilar tuvo palabras de agradecimiento para la prensa que lo ha seguido en el desempeño de su labor profesional y señaló que “por supuesto estaré encantado de reencontrarme con ustedes desde el Gobierno de Canarias a partir del 27 de mayo”.
Al ser preguntado por el hecho de que de que lo hayan calificado como un
ministro “blando” en comparación con su sucesor, López Aguilar defendió la trayectoria profesional
de Fernández Bermejo y señaló que “es muy reveladora la descarga de descalificaciones preventivas de
grueso calibre a la que ayer asistimos” por parte del PP. En la misma línea, destacó que “lo que
procede es enjuiciar por los hechos a los responsables políticos y no por prejuicios” y recordó que
el mismo Zapatero fue descalificado durante mucho tiempo como “supuestamente blando” por quienes
ahora le temen.
ACFI PRESS