La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias actualiza el Programa de Prevención y Control de la Enfermedad Cardiovascular, una herramienta para abordar los factores de riesgo cardiovascular y los hábitos de vida de manera integrada, que fue implantado en Atención Primaria hace diez años y que, según datos de 2010, da cobertura a casi 780.000 personas, el 46,95% de la población adulta.
En la presentación del Congreso (donde participan profesionales de Atención Primaria y Atención Especializada, médicos de familia, cardiólogos, investigadores, internistas, epidemiólogos, MIR y profesionales de la Enfermería) participaron, entre otros, el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, y la consejera de Sanidad del Ejecutivo, Brígida Mendoza.
La actualización del Programa de Prevención y Control de la Enfermedad Cardiovascular de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias se realiza por profesionales de Atención Primaria y Atención Especializada, dependientes del Servicio Canario de la Salud, con la revisión de los trabajos científicos y las aportaciones de las sociedades y grupos de expertos, y tiene como finalidad la obtención final de la Guía de Prevención y Control de la Enfermedad Vascular Aterosclerótica de Canarias.
Esta nueva guía ofertará a los profesionales las evidencias y recomendaciones más efectivas de acuerdo con el nivel de riesgo de cada caso e incidirá en la importancia de la detección precoz y el control de los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares.
Estos factores de riesgo, dislipemia, tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes, obesidad y sobrepeso, vida sedentaria, alimentación inadecuada o consumo elevado de alcohol, entre otros, tienden a asociarse y actuar de forma sinérgica, elevando el riesgo cardiovascular de cada persona y aumentando la probabilidad de enfermar y morir por esta enfermedad.
La revisión de los últimos avances en medicina cardiovascular, con conferencias participativas, orientadas a grupos más reducidos, mediante la presentación de casos clínicos, el uso de sistemas interactivos, concursos y simulación avanzada, ofrecerá una formación directamente aplicable a la práctica clínica diaria.
Las enfermedades cardiovasculares
La prevención de las enfermedades cardiovasculares constituye una prioridad sanitaria ya que continúan siendo la primera causa de muerte tanto en hombres como en mujeres en los países occidentales, producen una alta morbilidad y elevados costes socioeconómicos. Si bien, en la mayoría de los países europeos, con excepción de la Europa del Este, la mortalidad ha ido descendiendo de forma significativa desde los años 70, sigue siendo la primera causa de muerte.
España tiene una de las tasas más bajas de mortalidad en relación a los países de su entorno, pero tanto en hombres como en mujeres, es la principal causa de muerte, por encima del cáncer u otras patologías. Es de esperar que el impacto demográfico, sanitario y social de esta enfermedad aumente a lo largo de las próximas décadas debido al progresivo envejecimiento de la población y a la alta prevalencia de sus factores de riesgo, sin olvidar el elevado índice de obesidad que se observa.
En Canarias, la Enfermedad Vascular Aterosclerótica lidera todas las causa de muerte en ambos sexos, siendo la cardiopatía isquémica la que ocasiona más mortalidad y que sitúa al Archipiélago, según los últimos datos disponibles, en los primeros puestos de mortalidad del país, no siendo así, con otra de las manifestaciones de accidente vascular más frecuentes, el Ictus, que coloca a las Islas muy por debajo de la media nacional.
La aterosclerosis que subyace en las principales causas de morbilidad y mortalidad vascular, se desarrolla lentamente desde las primeras décadas de la vida y está íntimamente relacionada con los estilos de vida y los factores de riesgo asociados. Esta enfermedad es multifactorial en su origen y, en muchos casos, es prevenible y se puede actuar sobre ella, tanto en prevención primaria con actuaciones precoces y preventivas, como en prevención secundaria, con actuaciones que permiten, en muchos casos, solventar la fase crítica.
ACFI PRESS