La Refinería Tenerife ha presentado hoy, en rueda
de prensa, su Declaración medioambiental correspondiente al ejercicio 2011, con el objetivo de dar a
conocer al público en general su desempeño ambiental, como establece el Registro Europeo de Centros
Adheridos al Sistema de Gestión y Auditorías Medioambientales (EMAS).
El acto contó
con la comparecencia del director de la Refinería, Salvador García, quien estuvo acompañado por el
Jefe de Protección Ambiental, Seguridad y Calidad, Enrique Turégano, y la responsable de Protección
Ambiental de la Refinería, Cristina Arteche.
La publicación anual de la
Declaración Medioambiental es una muestra del compromiso de transparencia de la Refinería Tenerife
con la sociedad que la rodea y con la que convive. En virtud de la responsabilidad adquirida en
2001, cuando se inscribió de forma voluntaria en el EMAS, la Refinería presenta cada año los
detalles de su desempeño medioambiental, mostrando la evolución de sus parámetros más significativos
y el grado de cumplimiento de los objetivos establecidos en la gestión de este aspecto fundamental,
como parte del compromiso de sostenibilidad de CEPSA.
Y lo hace a través de un documento
donde se plasma, tras ser auditado y validado por la Asociación Española de Normalización y
Certificación (AENOR), el balance de su gestión durante 2011 en lo relativo al consumo de materias
primas, energía y recursos naturales; la producción; el grado de cumplimiento de sus objetivos
ambientales; los posibles impactos en el entorno derivados de su actividad; las emisiones y vertidos
autorizados; las inversiones de carácter ambiental, etc.
Principales
resultados
Minimizar su impacto ambiental se ha convertido en un objetivo
estratégico para la Refinería Tenerife, que afronta con medidas como la inversión en innovación
tecnológica, la seguridad en los procesos, la mejora en sus instalaciones, la racionalidad del
consumo de recursos y la eficiencia energética, entre otras.
Reducción de
emisiones à Durante el ejercicio 2011, se amplió la monitorización de los focos de emisión
atmosférica de la Refinería y, actualmente, de los 14 focos con los que cuenta, 13 están
monitorizados con analizadores en continuo, siendo monitorizado en discontinuo el que resta, que
supone menos del 2% del total de emisiones generadas por la planta.
Los datos
recogidos son enviados en tiempo real al Centro de Evaluación y Gestión de la Calidad del Aire
(CEGCA) del Gobierno de Canarias. Los principales parámetros analizados son el SO2, el NOx y las
partículas.
Una vez más, las emisiones de SO2 y NOx y partículas PM10 de la
Refinería se vieron reducidas considerablemente en 2011, cumpliendo al 100% los límites de emisión
global de SO2 y partículas exigidos por la Autorización Ambiental Integrada (AAI), al tiempo que el
cumplimiento de la emisión burbuja del NOx fue del 99%.
Así, las emisiones globales de SO2
se redujeron cerca de un 10% respecto al ejercicio anterior, alcanzando un valor medio de 512
mg/Nm3, muy por debajo del límite legal actual (800 mg/Nm3), que a su vez es mucho más restrictivo
que el establecido anteriormente (1.700 mg/Nm3). Lo mismo ocurrió con la emisión de partículas, que
se vio reducida en un 26%, pasando de una media de 39 mg/Nm3 en 2010, a 29 mg/Nm3 en 2011 (siendo el
límite legal 60 mg/Nm3).
Esto ha sido posible gracias al esfuerzo económico y
operativo realizado para adaptarse a los límites establecidos en la AAI, que incluye el consumo en
los hornos de la refinería de fuel con un nivel de azufre inferior al 0,7%, mejoras en la
desulfuración del gas consumido en la fábrica, un mayor control de los parámetros de la combustión,
y otras medidas reductoras de la emisión.
Gases de Efecto Invernadero à La
Refinería, incluida su Planta de Cogeneración, se encuentra muy por debajo de los derechos de
emisión marcados por el Plan Nacional de Asignación para esta industria. Así, en 2011 emitió un 31%
menos de CO2 que lo que le correspondía por su asignación, con una reducción del 23% respecto al
ejercicio anterior.
Desde que en 2005 entrara en vigor del protocolo de
Kyoto, las emisiones de CO2 de la Refinería Tenerife se han visto reducidas en un 30%.
Vigilancia y control de la calidad del aire à Los registros de la red de estaciones de
medida de CEPSA siguieron en 2011 la tendencia marcada por ejercicios anteriores, mostrando una
mejora en la calidad del aire de la zona, tanto por la disminución de los valores medios, como por
el número de rebasamientos. En ninguna de las cabinas se superaron los límites establecidos por la
legislación vigente.
Durante el ejercicio, CEPSA amplió su red de vigilancia
y control de la calidad del aire con dos nuevas cabinas de inmisión ubicadas en García Escámez y
Parque La Granja. Cada una de ellas, al igual que las otras tres instaladas por la Compañía, está
equipada con analizadores para medir 5 variables meteorológicas y 11 parámetros
ambientales.
Esta red está integrada en la Red Oficial de Calidad del Aire del
Gobierno de Canarias. Los datos que se obtienen se envían en tiempo real al CEGCA. Al mismo tiempo,
la Refinería recibe también los datos de las cabinas instaladas por el Gobierno autonómico, todas
ellas en el perímetro de la planta, por lo que la vigilancia y el control que hace de la calidad del
aire de su zona de influencia es exhaustivo.
En la página Web de la
Viceconsejería de Medio Ambiente, se encuentran a disposición de toda la población los datos de
todos los parámetros, medidos en tiempo real, así como informes de datos históricos.
Gestión de residuos à La Refinería minimiza su impacto gestionando adecuadamente los
residuos que genera a través de gestores autorizados para cada uno de ellos.
Además, contribuye activamente a minimizar el impacto negativo de los residuos de Canarias,
mediante su actividad de gestor autorizado de dos tipos de residuos peligrosos, que valoriza, esto
es, los reincorpora al proceso productivo. Se trata de los aceites usados industriales (procedentes
fundamentalmente de talleres de automoción, concesionarios e industrias) y de las aguas de sentinas
y residuos oleosos de barcos (MARPOL).
En los últimos cinco años, la
Refinería recibió y trató más de 29.000 toneladas de aceites industriales usados de toda Canarias y
cerca de 90.000 toneladas de residuos MARPOL.
Recursos económicos asignados a la
gestión ambiental
Las inversiones y costes medioambientales destinados a minimizar el
impacto de la Refinería sobre el entorno superaron los 15,7 millones de euros en 2011.
Desde 2007, la Refinería ha asignado 77 millones de euros a temas medioambientales, un
esfuerzo económico que, dadas las duras circunstancias provocadas por la crisis económica, demuestra
el compromiso de CEPSA y de esta Instalación con el cuidado del entorno en el que desarrolla su
actividad, mediante la asignación de los recursos necesarios para lograr una mejora ambiental
permanente.
Compromiso de mejora continua
Esta planta ha
ido adaptando su actividad a la legalidad vigente en cada momento en materia ambiental, con un
creciente espíritu de superación que se plasma en un compromiso de mejora continua, y sometiéndose,
de manera voluntaria, a las certificaciones más exigentes, como el EMAS y la ISO 14001, verificadas
anualmente y renovadas cada tres años.
ACFI PRESS