El Festival Internacional Canarias Jazz & Más Heineken y la Fundación Auditorio de Las Palmas de Gran Canaria, coorganizadores del concierto de Chucho Valdés Quintet & Bebo Valdés, que tendrá lugar el próximo día 7 en el Auditorio Alfredo Kraus, a las 21 horas, convocan a una rueda de prensa en la que estarán presentes ambos pianistas.
Chucho Valdés
Desde que en 1973 creara la famosa orquesta Irakere, la más importante formación en la historia de la música cubana en la segunda mitad del siglo XX, el reconocimiento del pianista Chucho Valdés (1941) no ha dejado de crecer día a día con sus giras por más de 50 países y distinciones como varios grammy a sus grabaciones, tanto con banda como en solitario, y el doctorado “honoris causa” en la Universidad canadiense de Victoria. Además de la formación Crisol que puso en pie en 1996 con el trompetista Roy Hargrove, ha tocado a lo largo de su carrera con figuras de la talla de Herbie Hancock a dos pianos, Kenny Barron, Michel Camilo, Chano Domínguez, Chick Corea, Carlos Santana, Branford y Wynton Marsalis, George Benson, Max Roach, Ron Carter, Gato Barbieri o Tito Puente entre otros.
Bebo Valdés
Próximo a cumplir 89 años, el pianista Bebo Valdés es una de las pocas figuras cimeras supervivientes de la época de oro de la música cubana. Fue el primero en la isla caribeña en grabar “descargas” de jazz para el notorio productor norteamericano Norman Granz a principios de los 50. Creó, además, un nuevo ritmo, “la batanga” que amenazó con competir con el mambo de Pérez Prado. En 1960 salió de Cuba rumbo a México, donde llegó a ser director musical del famoso cantante de boleros Lucho Gatica antes de recorrer Europa con los Havana Cuban Boys. Establecido en Suecia, donde parecía olvidado, fue recuperado para los grandes circuitos por el saxofonista Paquito D´Rivera que lo incluyó en la grabación “Bebo rides again”. Su renacimiento a nivel mundial lo obtuvo en el año 2000 cuando el cineasta Fernando Trueba lo hace aparecer en su película “Calle 54” y muchos descubren por primera vez que existía un gran pianista llamado Bebo Valdés y con muchas cosas aún por decir.
ACFI PRESS