El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, defendió
hoy en el pleno del Comité de las Regiones (CdR) un conjunto de enmiendas para que la nueva
Directiva comunitaria sobre el tabaco alcance un equilibrio entre la necesaria protección a la salud
de los consumidores y el mantenimiento de los empleos vinculados a la industria del tabaco, de
manera que se tenga en cuenta la producción y el valor económico de este cultivo y de las
actividades industriales asociadas. La industria tabaquera representa el 14 por ciento del PIB
industrial de las Islas y una producción anual de 250 millones de euros, a los que habría que añadir
los más de 160 millones que mueve el sector en adquisiciones a proveedores.
El presidente defendió
siete enmiendas al dictamen que, con carácter previo, emite el CdR a la Propuesta de Directiva del
Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la aproximación de las disposiciones legales,
reglamentarias y administrativas de los Estados miembros en materia de fabricación, presentación y
venta de los productos del tabaco y los productos relacionados.
El jefe del Ejecutivo explicó, a este
respecto, que “si bien nadie discute las necesarias políticas de promoción de la salud y la
protección de los consumidores, la Unión Europea ha de guardar el equilibrio preciso para garantizar
también los empleos que genera esta actividad económica”. “El sector tabaquero cuenta en nuestras
Islas con una larga tradición y emplea a más de 4.000 personas de manera directa, familias a las que
se debe tener en cuenta en la nueva Directiva, de forma que se mantengan los puestos de trabajo y la
importante actividad económica asociado al mismo”, recalcó el presidente.
En las enmiendas de
adición presentadas al dictamen “se insta a la Comisión y a los Estados miembros a que se planteen
la necesidad de modificar las disposiciones propuestas a fin de asegurar la adopción de una
Directiva equilibrada que, además de salvaguardar las necesarias advertencias sanitarias que
protejan a los consumidores, tenga también en cuenta la producción y el valor económico de este
cultivo y de la actividad industrial asociada a él”.
En otra de las enmiendas apoyadas por el presidente Rivero
se hace referencia a la necesidad de que la Directiva asuma que “en muchas regiones de la Unión el
cultivo del tabaco posee una importancia considerable, tanto por el empleo que genera como por su
dimensión socioeconómica”. En esta dirección, en la exposición de motivos del citado documento se
indica que “en algunas de las regiones ultraperiféricas, habida cuenta de las condiciones
reconocidas en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE y de la dificultad de
diversificar sectores productivos a consecuencia de las características de sus mercados y de su
geografía, la aplicación de esta Directiva, tal como se propone, tendrá consecuencias negativas
significativas para el sector agrícola pero también para la industria establecida en aquellas
regiones con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo”.
La nueva propuesta de Directiva europea ha
provocado diversas reacciones en defensa de los puestos de trabajo, no solo entre empresarios del
ramo y sindicatos, sino también de parlamentos y ejecutivos autónomos y gobiernos
estatales.
En
este sentido, el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Canarias –entre otras instituciones-
han aprobado declaraciones y proposiciones en defensa del empleo en el sector del trabajo.
Además, hace unos meses,
los presidentes autonómicos de Canarias, Extremadura, Cantabria y Andalucía aprobaron en Santander
una Declaración Institucional de Apoyo al Sector del Tabaco, de la que participaron también
representantes empresariales y sindicales.
ACFI PRESS