El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, junto al del Cabildo de Fuerteventura, Mario Cabrera, y al de Lanzarote, Pedro San Ginés, ofrecieron hoy una rueda de prensa conjunta para valorar los últimos acontecimientos en torno a las autorizaciones para que Repsol pueda iniciar las prospecciones en aguas próximas a Lanzarote y Fuerteventura.
Rivero adelantó durante su comparecencia que la próxima semana se celebrará un Consejo Extraordinario y el Gobierno de Canarias solicitará un pleno extraordinario del Parlamento regional.
Según el presidente del Ejecutivo autonómico, "trabajaremos las semanas, los meses y los años que sean necesarios para impedir que se realicen las prospecciones", y no dudó en afirmar que "el instigador de la crispación entre la sociedad canaria y el Gobierno de España es el ministro de Industria -José Manuel Soria", por lo que pidió a Mariano Rajoy que dé un paso al frente y explique las diferencias que existen entre Canarias y Baleares para que en un Archipiélago se hayan autorizado las prospecciones y en el otro no ya que "si hay discriminación respecto a Baleares, se estarían sentando las bases de una ruptura de las relaciones institucionales", apuntando igualmente que la Casa Real también tiene que conocer la situación generada.
"Están poniendo en riesgo 13.000 millones que genera el turismo y cientos de miles de trabajos. A nuestra voluntad reiterada de diálogo y lealtad, los canarios recibimos desprecio y desatención. No lo vamos a permitir. Canarias no se vende, se defiende. No caben compensaciones. Esto no es un mercadeo", sentenció Rivero.
ACFI PRESS