El director y productor teatral, Juan José Afonso, acaba de ver sus más de 19 años de duro trabajo fuera de la Isla que le vio nacer, Tenerife, recompensados. Esta semana, ha sido nombrado nada más y nada menos que responsable de dos de los teatros privados más prestigiosos de Madrid: el Marquina y el Príncipe de Gran Vía. Afonso conocido a nivel nacional por sus éxitos como ‘Almacenados’,‘La extraña pareja’ o ‘El gran regreso’ es casi un desconocido para muchos isleños que recientemente han podido descubrirlo de la mano de ‘Querido Néstor II’, espectáculo maravilloso que pudo verse el pasado mes de diciembre en el Teatro Cuyás, de Las Palmas de Gran Canaria. Para charlar con él acerca de lo que supondrá este nuevo cargo, sus próximos proyectos o si regresará pronto a las Islas con nuevo éxito, mantuvimos una charla con él en la platea del Teatro Marquina de Madrid.
P: ¿Qué significa para usted este nombramiento?
R: En realidad hace cuatro o cinco años que Alejandro Colubi -uno de los empresarios
teatrales más importantes de España y encargado de gestionar los teatros madrileños Marquina y
Príncipe de Gran Vía- y yo colaboramos juntos en la coproducción de algunas obras. No es algo
fortuito, es una continuidad, solo que ahora estaré más cerca de Colubi y de sus teatros. También
intentaré empezar una línea de distribución para España desde estos dos teatros.
P: La gente del sector se queja mucho del mal estado de salud del que goza
el teatro ¿es tan grave como dicen?
R: Desgraciadamente el teatro sigue teniendo una
mala salud de hierro. Por ejemplo los musicales están ahora florecientes, las cifras del teatro
quienes las maquillan son en este momento los musicales, porque el teatro de texto e incluso la
comedia adolecen de asistencia. La situación del teatro a nivel de distribución es bastante grave,
hay muchísimos inconvenientes que hacen que la empresa privada esté relegada a un ostracismo total.
No tiene sino enemigos por todas partes, desde que los públicos tienen unos criterios no unificados
de programación, hasta que las distintas autonomías tienen que dar salida a los propios productos
locales sin tener en cuenta los gustos de la gente, es decir, una cantidad de cosas que suponen que
a los productores nos sea muy difícil emprender un proyecto.
P: ¿Qué
opinión le merece el teatro que se hace en las Islas?
R: Creo que el
gran problema del teatro canario es que no tiene proyección en el exterior, el mercado canario no es
suficiente para vivir cómodamente y o dan ese paso o las dificultades van a ser mayores. El teatro
es un terreno peligrosísimo en Canarias como en todas partes, hay que tener mucha constancia, mucha
voluntad y fe en lo que estás haciendo y ser bastante abierto. No sé si es un consejo, pero creo que
los proyectos tienen que ser económicamente viables y han de poder subsistir por si mismos, que no
sólo mendiguen de la Administración para poder seguir viviendo porque eso siempre está dirigido.
P: ¿Puede que la falta de apoyos institucionales sea una de las
causas por las que el público no visita tanto el teatro como las salas de cine?
R: En
realidad creo que no, en mi opinión es muy perjudicial que se apoye demasiado y sobre todo que se
regule demasiado al teatro. Yo creo que debe funcionar de una manera menos regulada desde la
Administración y por lo tanto menos dirigida y que se deje más carta abierta a lo justo y a la
gente, a los intereses de los espectadores. Si no, terminaremos echando a la gente de los
teatros.
P: Ahora mismo compagina su nuevo cargo con el proyecto de un
musical basado en las canciones del Dúo Dinámico, puede decirse que es un pluriempleado del teatro,
¿cómo lo hace?
R: Se treta de un musical basado en las canciones del Dúo Dinámico que
se estrenará en el mes de octubre en el Teatro Apolo de Madrid. Evidentemente es un proyecto
bastante gordo y serán meses duros seguro, pero también muy bonitos porque he hecho varios
musicales, pero a este nivel y con este presupuesto (entorno a los 2 millones de euros) no lo he
hecho nunca. Además es muy difícil encontrar en España un espectáculo de este nivel. Es una obra que
se pondrá en marcha con dinero de inversores privados, basado en un texto de Jorge Herrera y con las
canciones que todos recordaremos del Dúo Dinámico, desde ‘Quince años’ hasta el ‘La, la, la’ pasando
por muchas otras que sonaban en cualquier ‘guateque’ y que con toda seguridad serán tarareadas por
el público en el patio de butacas.
P: En este momento hay muchísimos
musicales en cartel, ¿cree usted que es una moda?
R: Bueno, primero responde a que
aquí no se habían visto grandes musicales hasta a este momento y por lo tanto, había mucho interés
en verlos. Es más, la gente que viajaba normalmente a Londres, EE.UU o París asistía con asiduidad a
éstos espectáculos. Luego, era una necesidad que el público sentía y la prueba es que las cifras son
muy buenas, eso significa que hay que darlos porque significan trabajo para el sector y que la gente
se acerque al teatro. No es el tipo de espectáculos preferido por mí, pero eso no tiene nada que
ver, aquí pueden convivir todos, no es enemigo del teatro el que un género llene, al contrario es
algo muy positivo.
P: ¿Qué características ha de tener una obra para
que decida dirigirla?
R: En primer lugar me tiene que gustar el texto y después que
el equipo artístico –me refiere a los actores porque yo siempre trabajo con el mismo equipo- tenga
alicientes para mí, además de que le vea perspectivas de futuro: que se pueda vender, que tenga
posibilidad de mantenerse un tiempo en el mercado, porque no me gusta trabajar con productos que no
tengan salida.
P: ¿Participa de los ‘castings’ para escoger a los
actores o a veces ya sabe quien quiere que interprete algún papel de antemano?
R: Me
gusta el tema de los ‘castings’ y de hecho a la obra ‘Almacenados’ que hice con Pepe Sacristán, se
presentó al ‘casting’ Carlos Santos y lo cogí. Y realmente acerté. Sigo pensando que hay que ver a
la gente. En la obra ‘Querido Néstor II’ se hicieron bastantes pruebas y fue una experiencia
maravillosa para mí, en donde gente no profesional en general, ha cumplido un altísimo nivel y la
respuesta del público ha sido evidente (más de 18.000 espectadores en 17 días).
P: ¿Qué le gustaría que se llevase el público a casa después de ver una obra
dirigida por usted?
R: Yo creo que la gente cuando ve ‘Almacenados’ o ve ‘El gran
regreso’ dicen “me lo he pasado bomba, me lo he pasado en grande”, pero también dicen “he salido con
un arañazo y un poco de amargura”, porque estos textos tiene detrás de su planteamiento de comedia
un trasfondo social y existencial del hombre, que hacen que se piense ello. A mí lo que me gusta
cuando hago un producto es que la gente siga pensando en el al día siguiente, que haya algo que le
lleve a la reflexión sobre su vida.
P: ¿Con qué actor, actriz o
compañía que no haya trabajado le gustaría hacerlo?
R: Me gustaría volver a trabajar
con algunos actores con los que ya he trabajado hace años como Blanca Portillo o María Jesús Valdés,
pero hay muchos con los que me encantaría emprender una nueva aventura teatral.
P: ¿Y si hablamos de autores, cuáles son sus preferidos?
R: Si
hablamos de autores contemporáneos a mi me parece que David de Solas (autor de ‘Almacenados’) es un
chico que tiene bastante talento y que va a dar mucho de que hablar en el futuro del teatro de este
país. Después, a nivel general los clásicos, que a todos nos gustan, me apasionan, disfruto mucho
con el teatro clásico.
P: ¿Los premios son importantes para un
director de escena o tal vez le gustaría recibir otro tipo de reconocimientos?
R: Lo
mejor es que las salas estén llenas y si encima te dan un premio pues encantado. Los premios son
malos cuando no nos los dan, si nos los dan a nosotros son estupendos, eso lo ha dicho mucha gente
–reseña- pero realmente es cierto. Y creo que son importantes y ayudan a que se conozcan los
trabajos, creo que tiene que haberlos y que es bueno que los haya.
P:
En este momento de su carrera ¿le gusta más arriesgar en sus proyectos o va más sobre seguro?
R: Ahora arriesgo menos, hay obras que a mí me gustaría hacer y no las hago porque se que
no tienen salida y porque se que el espectador no estará conforme con ese trabajo. Hay que hacerlas
con unas circunstancias determinadas, no se puede jugar con los altos costes que tienen las
producciones.
P: ¿Después del musical basado en las canciones del Dúo
Dinámico, que le gustaría hacer?
R: Estoy trabajando en una función que me gustaría
hacer: ‘Infidelidad’ de Chazz Palmintieri, que es aquel actor de ‘Balas sobre Broadway’ que siempre
hace de mafioso italoamericano, además es un talento de la escritura como lo demuestra su obra
‘Historias del Bronx’. Es un proyecto que quiero sacar para el mes de diciembre y que narra la
historia de una matrimonio que lleva más de 20 años casado y el día que lo celebran el marido
contrata a un matón para que mate a su mujer como regalo de aniversario. Es una historia muy
divertida aunque siempre tiene arañazos para dejar.
P: ¿Sigue
aprendiendo cada día de lo que hace, siente que su trabajo le apasiona como el primer día?
R: La verdad es que tengo mucha menos pasión que antes, lo cual me ha ayudado bastante.
Yo reo que me ha empezado a ir mejor en este trabajo cuando he decidido que no me gustaba tanto como
yo pensaba y cuando le he quitado el amor que le tenía, que era bastante y que ya desde luego no le
tengo. A estas alturas casi puedo decir que lo hago porque no se hacer otra cosa.
P: Después del éxito de Querido Néstor II, ¿tiene pensado repetir en las
Islas?
R: Me encantaría llevar a Canarias el espectáculo del Dúo Dinámico, espero
lograrlo y creo que por lo menos el Teatro Cuyás, de Las Palmas de Gran Canaria, estará interesado.
No obstante quiero hacer alguna otra cosa allí –dado que se confiesa un apasionado de su tierra a la
que va con bastante frecuencia- pero si tengo que decir la verdad –añade- de Canarias me llaman
poco.
ACFI PRESS