Se conocen desde 1993 y, como los vinos de las islas, se
consideran “prefiloxéricos” (al ser uno de Chile y otro de Canarias). Con esa complicidad, amistad y
simpatía ambos maestros convirtieron una cata de vinos de la DOP Islas Canarias, Canarywine, en un
momento mágico, inolvidable, de ésos que se atesoran para siempre en la memoria.
Dos de los más grandes
talentos del vino en España, uno Joaquín Gálvez, (el conocido Wineman) y otro Javier Gila
(considerado el mejor Sumiller de España), desgranaron once vinos de la DOP Islas Canarias e
hicieron las delicias de los medios de comunicación de las islas acreditados para esta importante
cita.
La
DO
Islas
Canarias reunió en la sede de Vinófilos de Santa Cruz de Tenerife a estos dos maestros con un
selecto grupo de periodistas de las islas para seguir aprendiendo y disfrutando de los
Canarywine.
Y,
de la mano de estos dos maestros, se desgranaron matices, descripciones interesantes, de un primer
grupo de vinos como Aceviño (bodega de casi 100 años, cerca a la Cueva del Viento, en Icod), La
Guayosa (del Parque Rural de Anaga, Reserva de la Biosfera), Pico Cho Marcial (del Valle de Güímar)
y Viña Engracia (también de Icod).
“A una cata hay que acudir con la mente lo más limpia posible”,
recomendó Joaquín Gálvez, quien formó a los asistentes en su técnica de los cuatro sorbos,
consistente en sorber y escupir cuatro veces el mismo vino para comprobar si las características del
primer sorbo se mantienen en el último. “Eso nos dará una primera idea del vino que tenemos
delante”.
A
éstos siguió un segundo grupo integrado por Ferrera (cuyo blanco seco acaba de ser premiado con el
Baco de Plata), Tágara (de Icod de Los Vinos) y Tajinaste (Valle de La Orotava).
En los tintos, Gálvez y
Gila comentaron 1861 (Valle de Guerra, La Laguna), El Lomo (Tegueste), Benje/ Envínate (Santiago del
Teide) y El Sitio (en este caso un vijariego negro de El Pinar, El Hierro).
“Si me condenaran a estar
en un único lugar del mundo para el resto de mi vida tendría bien claro que sería Canarias”, confesó
el popular Wineman, “porque estamos ante un gran piano que ya suena de maravilla y aún tiene que
afinarse; imagínate hasta dónde van a llegar”.
ACFI PRESS