Esta mañana diferentes organizaciones de protección del menor de Madrid se han concentrado en la Puerta de Sol para lanzar cientos de globos al cielo, uno por cada día que permanecen desaparecidos el niño grancanario Yeremi Vargas, (104 días) y la niña británica Madeleine (50 días). Una tarjeta con los teléfonos a los se puede llamar en caso de tener algún dato de los niños iba atada a cada globo que además con sus colores recordaban a los cientos de niños que se encuentran en la misma situación que Yeremi y Madeleine en el mundo.
El presidente de la Asociación ‘Protégeles’, Guillermo Cánovas, explicó tras la suelta de globos que esta iniciativa que se ha llevado a cabo por petición directa de las familias de los niños, se ha realizado de manera coordinada en más de 50 países del mundo en lo que además de globos se han soltado palomas (EE.UU) y cometas (Afganistán). “Lo importante es lo que se intenta transmitir con esto. Las desapariciones de menores no son algo anecdótico, nos deben preocupar siempre” señaló, al tiempo que reivindicó que se creen unidades especiales de los cuerpos y fuerzas de seguridad de todos los países, especializados en los casos de desapariciones de menores.
“Debemos recuperar ese sentimiento de unidad con respecto a los niños, debemos pensar que los niños son una responsabilidad de todo el mundo” afirmó Cánovas quien recordó que en la sociedad actual existe todo tipo de individuos que no siempre tiene claro lo que es un niño, por lo que no conviene bajar la guardia. “Lo que hemos venido a decir aquí es que están ahí, estamos buscándoles y todo el mundo tiene que seguir pendiente para que se les encuentre” dijo.
Al ser preguntado por las estadísticas de menores que cada año desaparecen en España, Cánovas señaló que son muy variables, porque están maquilladas por la cantidad de denuncias que se ponen cuando algunos adolescentes se van de casa, dado que existen casos en los que el menor es reincidente y otros en los que no se vuelve a la Comisaría a retirar la denuncia cuando aparece. Sin embargo, abogó por no perder la esperanza en ningún momento por mucho que sea el tiempo que el menor lleve desaparecido y como ejemplo recordó el caso de la niña austriaca, Natasha Kampush, que llevaba ocho años desaparecida.
ACFI PRESS